Si eres de los que va a correr por la arena de la playa este verano, atento a cómo lo haces.

Llega el verano, y muchos de vosotros visitaréis la playa durante estos meses. Pues si eres de los que pasas parte de la época estival en la casa de la playa y/o veraneas cerca del mar, esta información puede ayudarte a correr de forma más segura.

Correr por la arena de la playa puede ser una muy buena alternativa para seguir entrenando y no perder la forma durante el verano. Pero ojo, no siempre es el terreno más apropiado para correr. Debes controlarlo y ser consciente de cómo hacerlo.

Porque son muchos los beneficios que reporta, pero debemos seguir algunos consejos para evitar lesionarnos. Aquí van cinco recomendaciones, que aunque parezcan tan lógicas que todos las tenemos claras en nuestra mente, es importante interiorizarlas y asimilarlas en el día a día para no venirnos arriba:

Correr por la playa: consejos
Foto: Hastphoto para Running CV
  1. Valora la inclinación. No todas las playas son aptas para hacer tiradas largas. Si tiene poca inclinación y la arena está más compacta puede ser ideal para correr con menos impacto que en el asfalto. Si la arena está muy blanda y hay mucha inclinación no recomiendo hacer tiradas largas, ya que nuestros tendones y articulaciones sufren en exceso. 
  2. Corre mejor con tus zapatillas habituales. El correr descalzo en muchas ocasiones sobrecarga nuestros tendones y produce fascitis plantar. Una cosa es hacer algún progresivo o ejercicio descalzo y otra hacer carrera continua de 10 o más kilómetros, si no estás acostumbrado a ello.
  3. Intenta correr en las horas de menos calor, a primera hora de la mañana o última de la tarde. Acuérdate de hidratarte bien. Al correr en la orilla, la humedad es mayor y perdemos una cantidad importante de sales minerales.
  4. Al acabar puedes hacer tus ejercicios de soltura en agua. No hay mejor masaje que meter las piernas 5 ó 10 minutos en agua del mar al acabar tu entrenamiento.
  5. Puedes hacer ejercicios de técnica de carrera y fortalecimiento en arena blanda sobre distancias cortas. De esta manera fortalecemos nuestra musculatura y trabajamos la fuerza con algún multisalto.

Ya sabéis: entrenar y playa son totalmente compatibles, pero siempre siendo conscientes de cómo lo hacéis.

Correr por la playa: consejos